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Federación Empresarial Española de Asociaciones de Centros Especiales de Empleo

01/12/2006

Boletín mensual

Reportaje

Trabajador de FMV realizando piezas para el motor de los Ford fabricados en Almussafes Sinergias para la creación de competitivos CEE

La empresa privada se casa con el empleo protegido

Patricia García Serrano

Las asociaciones de personas con discapacidad llevan la delantera en la creación, desarrollo y gestión de CEE, aquellos que proporcionan empleo de calidad adaptado a las características particulares de determinados grupos que necesitan más apoyo. Si bien, de un tiempo a esta parte, han surgido innovadoras alianzas que han embarcado a la empresa privada en el mundo del empleo protegido. Sinergias de las primeras con las segundas que facilitan la creación de CEE. Las experiencias todavía son pocas aunque se trata de un filón por explotar para avanzar en la integración laboral de las personas con discapacidad.


Si viajamos a Cantabria, visitamos Santander y nos acercamos al polígono industrial de Elegarcu, nos encontraremos varias naves pertenecientes a "Iniciativas Labor H.Q Manufacturas". Se trata de un CEE innovador en su creación: es propiedad de Ascasam (Asociación Cántabra Pro Salud Mental, miembro de Feafes) y de Graphiland Informática S.L., quienes ostentan su titularidad a partes iguales.


La implicación de la empresa privada en el CEE ha sido vital para su constitución ya que la asociación por sí sola no lo podía sacar adelante, según ha explicado el vicepresidente de Ascasam, Javier González, quien también realiza labores de coordinación en el centro. "Nuestra asociación comenzó a crecer bastante en 1998; sin embargo, veíamos que los chicos pasaban por los centros, hacían cursos. pero se quedaban ahí. Entonces, pensamos en crear un CEE para proporcionarles empleo", indicó a la revista digital de Feacem.


A pesar de su buena intención, las perspectivas de Ascasam se frustraron a falta de un plan de viabilidad que garantizase la empresa que querían acometer. Fue en ese momento cuando Enrique Cantera, propietario de Graphiland Informática y sensibilizado con la situación de los enfermos mentales al tener un hijo con esta patología, se interesó en la creación conjunta del citado centro que hoy día es una realidad más que tangible, rentable: Iniciativas Labor H.Q Manufacturas.


En 1999, empezó a dar sus primeros pasos con unos 14 trabajadores; un año más tarde ya tenía una gran nave para realizar los distintos oficios, el reciclado de consumibles informáticos (cartuchos, toner, etc). Con el paso de los años, ha ido creciendo y en la actualidad este CEE emplea a 51 personas, en su mayoría con enfermedad mental (40), aunque también hay trabajadores con discapacidad física (10).


Según González, el CEE se creó con la intención de dar empleo a personas con enfermedad mental pero, "como no había mucha experiencia de centros de trabajo con enfermos mentales, se decidió contratar por cada dos con enfermedad metal, uno con discapacidad física".


Tres naves, una de 1.400 metros cuadrados, otra de 600 y un almacén general de 2.000 m2 -propiedad del empresario- componen este CEE, al que llegan vacíos los cartuchos de consumibles informáticos. Allí, se clasifican, se testean y se almacenan los que sirven, para luego prepararlos en los talleres: uno de color, y otro de blanco y negro. En estas instalaciones se vacían los envases, se lavan y se llenan; después se les hace un control de calidad, se les sella y empaqueta.


Graphiland es la encargada de comercializarlos y paga al CEE bien por unidad, bien por horas trabajadas. Con ese dinero y las ayudas de la administración se costean los sueldos, el alquiler de las naves y los gastos de todas las infraestructuras, ha indicado el vicepresidente de Ascasam, quien destaca el buen discurrir del centro, que se ha expandido de la mano del volumen de negocio de la empresa. Sin ir más lejos, uno de sus clientes es el Corte Inglés (a quien surte en todo el territorio nacional).


El CEE no se olvida de las peculiaridades de sus trabajadores. Por ello, cuenta con una psicóloga que hace labores de seguimiento de los chicos y les corrige los posibles hábitos incorrectos en que puedan incurrir. Además, el puesto de trabajo se acomoda al empleado desde su llegada hasta la plena integración en él. "Intentamos que cuando empiezan tengan un horario más flexible, de unas cuatro horas, y que poco a poco se acostumbren a cumplir la jornada y a adquirir las habilidades del trabajo. Algunos ya vienen preparados de los cursos formativos que organiza nuestra asociación", resalta.


El vicepresidente de Ascasam lleva quince años implicado en la integración de las personas con enfermedad mental, es más, conoce la realidad de cerca ya que uno de sus hijos, Cristian, la tiene, y además es empleado del centro. "Cuando empezó a trabajar me parecía difícil. Ahora, ha alcanzado un nivel extraordinario, ha cambiado como de la noche al día y, lo más importante, es uno más". Desde esta posición, González no duda en afirmar que el trabajo "es la mejor manera" de integrar a estos jóvenes.


FABRICACIÓN MODULAR VALENCIANA

Conocido es que en Almussafes, Valencia, se encuentra la factoría de Ford en España, encargada de producir algunos de sus modelos, como el Focus, el Mazda 2, el Fiesta o el Ka. Pero menos sabido -aunque no por ello menos importante- es que en ella hay un Centro Especial de Empleo en el que personas con discapacidad construyen piezas fundamentales para el motor de los citados vehículos.


Hablamos de Fabricación Modular Valenciana (FMV), un CEE en el no sólo están implicadas la empresa privada y la asociación de personas con discapacidad sino también la administración. Así, FMV cuenta con dos socios que ostentan su titularidad, el 50% cada uno: Fundosa Grupo, de la Fundación ONCE, y la Fundación para el Desarrollo y la Innovación, que a su vez está participada por Ford España y la Generalitat valenciana.


"Como consecuencia de la creciente sensibilización de Ford con el mundo del discapacitado, esta compañía se interesó en la creación de una empresa que facilitase la integración socioeconómica de estas personas y, dada la envergadura del proyecto, consideró oportuno involucrar al Grupo Fundosa en la tarea dada su amplia experiencia en dicho campo", ha explicado Javier López de Goicoechea, consejero de FVM.


Tras un estudio de viabilidad y la rúbrica de los acuerdos societarios, se decide en 1999 la creación de Fabricación Modular Valenciana. Este CEE queda constituido en marzo de 2000 y en mayo de ese mismo año comienza su actividad. El centro de trabajo, de 2.200 metros cuadrados, está integrado en el edificio de montaje de la planta de Ford, aunque, según precisa López de Goicoechea, "está claramente diferenciado del proceso productivo de Ford mediante un cerramiento".


El 93% de la plantilla de FMV son personas discapacitadas. De los 47 empleados del total de su plantilla, 44 tienen alguna minusvalía: 19, física; 19 sensorial (3 visual y 16 auditiva) y 6 psíquica.


Estas personas realizan un trabajo esencial para la factoría de Almussafes ya que se encargan de producir piezas clave en el engranaje del motor de los vehículos. El montaje del motor de arranque al cable de batería, o la bomba de dirección asistida al soporte, por ejemplo. Asimismo, realizan trabajos logísticos ya que los componentes se envían al punto de montaje con los medios de transporte de FMV.


De la formación de los empleados se encargó en un principio Ford España, cliente mayoritario de FMV, pero desde entonces se ocupa de ello el propio CEE. Sobra decir que todas sus instalaciones -incluidos los aseos y oficinas- se encuentran adaptados a las condiciones de los empleados para evitar que las barreras impidan el normal desarrollo de su trabajo. Incluso, posee el sistema de calidad ISO 900001/2000, destacó López de Goicoechea.


En sus casi siete años de actividad, el balance de Fabricación Modular Valenciana es satisfactorio. De hecho, el centro ha generado unos beneficios que le han permitido embarcarse en una nueva empresa de integración denominada Modular Logística Valenciana, que emplea en la actualidad a más de 45 personas con discapacidad.


KEPAR ELECTRÓNICA 2

Desde la experiencia valenciana, nos movemos hacia el norte y llegamos a Zaragoza, donde se encuentran las instalaciones de Kepar Electrónica 2, otro CEE en el que también está presente la empresa privada.


La iniciativa surgió de la Asociación de Padres de Niños Sordos (Aspansor), quien tenía la intención constituirlo a través de su Fundación para el Desarrollo del Sordo (Fundes), creada para diferenciar las actividades empresariales de las propiamente asociativas, según ha indicado José Fernández, portavoz de la entidad.


Fue la propia asociación la que quiso inmiscuir a la empresa privada en el proyecto que iba a emprender ya que "contábamos con una larga trayectoria en el mundo asociativo, pero no teníamos ninguna en el mundo empresarial", precisó Fernández.


Así, en 1998, Fundes acordó con la empresa Kepar Electrónica S.A la creación del CEE, que recibió el nombre de Kepar Electrónica 2 S.L y que a día de hoy da trabajo a 31 personas con alguna discapacidad (física, psíquica y sensorial). "Queríamos constituir un centro moderno con una retribución similar a las empresas del mercado libre, como paso previo a la integración en las mismas y a la creación de puestos de trabajo más cualificados", explicó.


Para fomentar las sinergias, se decidió coordinar la actividad de las dos empresas (la privada y el CEE) en una misma nave. De tal manera que Kepar Electrónica S.A contrata los servicios de Kepar Electrónica 2, quien le realiza toda la labor de montaje de los componentes electrónicos de los que precisa.


Según Fernández, la producción se efectúa con los medios más modernos. "Las órdenes de montaje se transmiten a través de cámara de televisión y todo el producto es sometido a rigurosos controles de calidad, ya que estamos ante una empresa que combina la alta tecnología con el trabajo manual para fabricación y ensamblaje de productos electrónicos, en áreas tan dispares como la automoción, industria militar, electromedicina, sistemas acústicos, iluminación, etc".


Del mismo modo, ha asegurado, este tipo de trabajo ha resultado adecuado para personas con discapacidad, al desarrollarse en una cadena de montaje en la que predomina la habilidad manual. "El sistema de producción cuenta con ayudas visuales, mediante monitores, para facilitar las tareas y romper las barreras de comunicación que puedan existir", matizó.


Finalmente, el portavoz de Aspansor resalta el valor diferencial y competitivo de Kepar 2 porque "no realiza el mero montaje de placas, sino que incorpora alta tecnología en el diseño y fabricación, lo que les permite competir con otras empresas del sector que no cuentan con este valor añadido, esencial para la viabilidad del proyecto".


50 discapacitados trabajan en Iniciativas Labor reciclando consumibles informáticos FMV cuenta con 44 trabajadores con alguna minusvalía, quienes elaboran piezas clave para el motor de algunos Ford Trabajador de FMV En Kepar Electrónica 2 trabajan 31 personas discapacitadas montando componentes electrónicos Trabajador de Kepar Electrónica 2
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