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Federación Empresarial Española de Asociaciones de Centros Especiales de Empleo

01/09/2010

Boletín mensual

Reportaje

Trabajadores de Inout Hostel

El turismo: un territorio a explorar por los CEE 

Por Carlos Carrasco

¿Ha estado durante sus vacaciones en el albergue Inout Hostel en Tarragona? ¿Disfrutó con su caravana del parking gestionado por el Ayuntamiento de Bilbao? ¿Contrató un catering en Valitadis? ¿Degustó un menú en el restaurante Sabina en Jaén? Pues sepa que si alguna de sus respuestas son afirmativas, las entidades que le atendieron son Centros Especiales de Empleo, empresas de empleo protegido que han sabido encontrar su oportunidad de negocio en los sectores turístico y de ocio, motores de la economía española durante décadas. Y, aunque ahora no pasan por su mejor momento como consecuencia de la crisis, continúan siendo mercados por descubrir para los CEE.

 

Las encuestas realizadas por el Instituto de Estudios Turísticos (IET) son bastante claras respecto a las posibilidades del turismo. Según estos datos, los españoles gastamos el pasado año 32.776 millones de euros en viajar por nuestro territorio, mientras que los 92,1 millones de extranjeros que viajaron por España gastaron en  el mismo periodo una media de 926,2 euros por persona. Gran parte de estas cantidades se destinaron a hoteles, hostales, restaurantes u otro tipo de iniciativas relacionadas directa o indirectamente con el sector turístico.

 

Ante estas cifras es imposible que los Centros Especiales de Empleo se mantengan indiferentes y, por eso, cada vez son más los que deciden buscar una alternativa de negocio en alguna de las actividades anteriormente mencionadas. Pero el sector turístico español, como consecuencia de la actual coyuntura económica, debe cambiar para adaptarse a una nueva realidad. En este sentido, Txema Franco, director general de Lantegi Batuak, entidad vinculada a EHLABE (socio de FEACEM), señala que “en tiempos de crisis y con una oferta de hoteles de cuatro y cinco estrellas saturada en Bilbao, es buen momento para dedicarse al turismo de bajo coste y al interior” (aquel que se da dentro de una misma provincia o territorio)”.

 

Lantegi Batuak emplea en el País Vasco a 2.300 personas con discapacidad en 25 CEE. Cinco de estos empleados (cuatro con discapacidad intelectual y uno física) se encargan de gestionar los servicios del parking-caravaning del Ayuntamiento de Bilbao. “Cubrimos todos los servicios que necesitan los vehículos que se acercan hasta él, desde abastecerlos de agua, luz y gas hasta garantizarles su seguridad, pasando por el control de entradas y salidas”, explica el director general de este CEE. 

 

La principal razón que ha llevado a Lantegi Batuak a iniciar su andadura en esta actividad son los cambios estructurales que se han producido en la economía vasca en los últimos años. De esta forma, Franco asegura que en Bilbao, gracias al Museo Guggenheim, se está incrementando el turismo y en este CEE han decidido aprovechar las oportunidades laborales para personas con discapacidad que se dan en él.

 

Además, Franco resalta como algo muy positivo que las personas con discapacidad trabajen de cara al público. “Es importante que la gente vea que nuestros empleados pueden desempeñar cualquier labor. Resulta esencial visibilizar la capacidad de trabajo del colectivo”, apunta.

 

En Lantegi Batuak continuarán apostando por las posibilidades que ofrecen las actividades turísticas y ya preparan nuevos negocios. El director general de esta empresa informa de que el verano que viene un  abrirán un albergue juvenil, que será totalmente accesible y proporcionará empleo a quince personas con discapacidad. Un proyecto de futuro que seguramente encontrará en el CEE barcelonés ‘Inout Alberg’ una buena referencia.

 

UN ALBERGUE QUE APUESTA POR LA CREACIÓN DE VALOR

 

Esta empresa de empleo protegido, vinculada a AFEM (socio de FEACEM), era inicialmente un Centro Especial de Empleo dedicado a las artes gráficas que en el año 2000 atravesaba una difícil situación financiera. Fue entonces cuando su gerente, María José Puyol, tuvo la idea de cambiar completamente de negocio y convertir su empresa en un albergue. “Pensé en los vuelos de bajo coste -relata-, en  la escasez de oferta hotelera, en la crisis de las artes gráficas... De repente, todo encajó y decidimos montar un albergue”.

 

‘Inout Alberg’ cuenta en la actualidad con 44 trabajadores con discapacidad, 23 de los cuales tienen discapacidad intelectual y el resto, física o sensorial. Estos empleados se encargan del mantenimiento del albergue y de sus instalaciones: limpieza, servicios de cafetería y cocinas, atención a clientes... Respecto a ellos, Puyol destaca su “compromiso y entrega”, así como su carácter “creativo y luchador”. Para formar nuevos empleados, el albergue cuenta con el apoyo de una escuela de educación especial en la que les enseñan los oficios y habilidades necesarias para incorporarse a la plantilla.

 

Si algo distingue a ‘Inout Alberg’ es que, según su gerente, “además de con la idea empresarial, la organización vive teniendo en cuenta que todos somos seres humanos y, por ello, trabajamos en un ambiente laboral que tiene en cuenta tres ámbitos: el familiar, el empresarial y el social”.

 

Como reconocimiento a su labor integradora, este albergue recibió hace unos meses la Cruz de Plata de la Orden Civil de la Solidaridad Social, distinción que reconoce a aquellas iniciativas que impulsan la acción social solidaria.     

 

No obstante, en ‘Inout Alberg’, al igual que el resto de entidades del sector, también se han visto afectados por la crisis. Como muestra de ello, la media anual de ocupación del albergue ha descendido un 9% en el último año (cifra que representó un porcentaje de ocupación del 62,5%, del total disponible en el albergue). Puyol asegura que están trabajando para llegar a un nivel de ocupación cercano al 70%.

 

Pese a que el turismo y el sector del ocio no han escapado de la crisis existen Centros Especiales de Empleo que han surgido en plena recesión económica. Es el caso de Valitadis, empresa asociada a AECEMCO (socio de FEACEM), ubicada en Malagón (Ciudad Real) y que se dedica a servir catering y comidas desde octubre del año pasado.

 

Su gerente, Paloma López-Lucendo, cuenta que la Asociación Coraje, propietaria de este CEE, lleva diez años proporcionando oportunidades laborales para personas con discapacidad intelectual y que , desde hace tiempo, están intentando emplear también a trabajadores con discapacidad física. “Para hacerlo, encargamos un estudio de mercado a una consultora-explica-, que nos recomendó el sector del catering, porque era un nicho de mercado interesante para este colectivo”.

 

Así, desde octubre Valitadis emplea a cinco personas con discapacidad física. “Nos encargamos de servir comidas y catering tanto para particulares, como para empresas y administraciones públicas”, destaca la gerente de este Centro Especial de Empleo. “De esta forma, trabajamos para congresos, fiestas, comuniones, bautizos... Les ofrecemos dos opciones: contratar toda la comida o únicamente el coctel inicial”, puntualiza.

 

Cuando se le pregunta por el futuro de la empresa que representa, López-Lucendo se muestra optimista. “Nacimos en época de crisis y no nos ha ido mal, así que no creo que vayamos a ir a peor porque nos estamos consolidando”.

 

Como característica diferenciadora de Valitadis, la responsable de la entidad resalta que “intentamos transmitir un mensaje de normalidad, no hay nadie en la comarca que desempeñe un trabajo como el nuestro. Se trata de comidas muy elaboradas que destacan por encima del resto de las empresas del sector”. “Queremos que cuando la gente pruebe alguno de nuestros platos, vea que está especialmente rico y elaborado y se acuerde de Valitadis para otras ocasiones”, resalta.

 

LA CALIDAD COMO VÍA DE FIDELIZACIÓN

 

De platos y menús bien cocinados entienden mucho en el restaurante Sabina, un CEE miembro de ADECEM y de ACECA (socio de FEACEM), que está situado en la provincia de Jaén y que cuenta en su plantilla con 25 personas con discapacidad (18 de ellas con enfermedad mental grave y el resto con discapacidades física e intelectual).

 

Desde hace años se dedican a la restauración, pero fue hace cinco cuando decidieron convertir su taberna en un restaurante. María Ángeles Rutete, gerente de esta empresa señala que se encuentran a las afueras de Jaén “en un entorno inmejorable con unos jardines preciosos”. Además, afirma que sus menús son “exclusivos” y que “al no tratarse de un restaurante de paso, deben prestar el mejor servicio posible para que sus clientes repitan”.

 

Este Centro Especial de Empleo también ha tenido que hacer cambios para hacer frente a la crisis. Así, Rutete explica que han tenido que “reestructurar los menús y ajustar los costes”. Sin embargo, la responsable del restaurante indica que “la crisis afecta a todas las empresas, así que cuando la situación mejore, esperamos hacerlo nosotros también”.

 

Como hemos visto, el turismo y los negocios relacionados con el sector no son ajenos a la complicada coyuntura económica que estamos atravesando (según datos facilitados por el Instituto Nacional de Estadística, el porcentaje que el turismo aportó al PIB descendió en 2009 hasta su mínimo desde la década de los noventa al situarse en un 10,9%).

 

Pero estas cifras no deben desanimar a aquellos que tengan una buena idea para emplear a personas con discapacidad en el sector. Sólo en Cataluña se facturaron en el pasado mes de mayo 941 millones de euros en gasto turístico, mientras que  Andalucía alcanzó los 908 millones de euros, cantidades que invitan a buscar aquellos nichos de mercado en los que el colectivo pueda encontrar buenas oportunidades laborales.        
        

    


 

El turismo ofrece interesantes oportunidades de negocio para  los CEE  Instalaciones de Inout Hostel Los españoles gastamos el pasado año más de 32.000 millones de euros en turismo

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