“Plantamos cara a la crisis con esfuerzo, imaginación, profesionalización y sobre todo con ilusión”
Rafael González Millán, nuevo gerente de AECEMFO
Rafael González Millán cuenta con una dilatada trayectoria en el sector de la discapacidad, al que lleva vinculado más de 20 años. Ha ocupado diferentes puestos de responsabilidad dentro de ONCE y su Fundación, siendo adjunto a la Dirección de Servimedia, director general de Sertel, gerente de recursos públicos y posteriormente director general adjunto de la Fundación ONCE. En los últimos años ha desempeñado su labor en el área de Relaciones Internacionales del Consejo General de la ONCE, hasta el pasado mes de junio, que fue nombrado gerente de AECEMFO.
En esta entrevista, González Millán desgrana la actualidad de la asociación empresarial; explica cómo están afrontando sus empresas la difícil situación económica; destaca la importancia de la Especificación para la Gestión Ética y Profesionalizada de los CEE y plantea los retos de futuro de cara a cumplir el objetivo de crear empleo estable y de calidad para las personas con discapacidad.
Antonio Sánchez de la Fuente
AECEMFO
AECEMFO es una asociación empresarial que, en la actualidad, engloba a importantes empresas de la economía social en nuestro país. ¿Cuándo y por qué nace? ¿Cuál ha sido su evolución en estos años de andadura?
AECEMFO se crea en 1999 como instrumento de representación y participación de los Centros Especiales de Empleo de la Fundación ONCE, con el objetivo principal de defender los intereses del empleo protegido en nuestro país. Poco después, en 2000, se constituye FEACEM como federación y patronal del sector, que engloba a asociaciones de CEE, como es AECEMFO, y a la que seguimos muy vinculados.
Durante una serie de años, nosotros, constituidos como asociación, tuvimos una dependencia directa de FEACEM, pero, desde hace un tiempo, la Fundación ONCE quiso darnos un impulso, para que además de una personalidad jurídica tuviésemos un funcionamiento autónomo dentro de la órbita de la fundación, con nuestros propios recursos. Es a partir de aquí cuando se crea una gerencia propia, una persona que se hace cargo de la gestión del día a día de la asociación, cargo que yo desempeño en la actualidad. En estos momentos, además, nos encontramos en una coyuntura política muy interesante, que nos puede servir para dar un nuevo impulso a AECEMFO, en la línea de lo que preconiza la Fundación ONCE.
¿Qué supone para sus empresas el respaldo de una entidad tan importante en el mundo de la discapacidad como es la Fundación ONCE?
El respaldo es fundamental, la existencia de AECEMFO no se puede concebir sin la Fundación ONCE. Formamos parte de un todo, del que somos una pieza importante y del que Fundación ONCE es la matriz.
Representamos una parte de la actividad de la Fundación, que es la de la promoción empleo de personas con discapacidad a través del modelo de empleo protegido, que en España se materializa en los CEE y la legislación que los regula. En nuestro caso, la vinculación con ONCE dota a AECEMFO de un prestigio evidente y permite una unidad de acción que creo imprescindible a la hora de luchar por los objetivos del sector, porque nada se consigue si se hace de forma aislada.
Las empresas de AECEMFO son de muy diversa índole y tamaño, y algunas con ámbito de actuación en todo el territorio nacional. ¿Cuántas tiene asociadas en la actualidad? ¿Qué volumen de negocio representan? ¿Cuáles son sus principales sectores de actividad?
AECEMFO representa al 100% de las empresas de Fundación ONCE que tienen Centros Especiales de Empleo, que, por otro lado, son la inmensa mayoría. Además lo hace con la totalidad de empresas participadas por Fundosa Grupo. Esto significa que más de 15.000 empleados están trabajando en nuestras empresas, que es una cifra considerable, pero no queremos quedarnos ahí. La idea es que cualquier empresa del sector, que sea un Centro Especial de Empleo de Iniciativa Social, se adhiera a nosotros. Por eso quiero recordar que para asociarse no es necesario el pago de ninguna cuota, asimismo, no importa que tenga ya alguna otra militancia, puesto que no se trata de ser excluyentes ni de crear compartimentos estancos, sino de luchar juntos por unos mismos objetivos.
Sobre el volumen de negocio de las empresas no me atrevería a dar una cifra exacta, puesto que hay empresas participadas que tienen sus cuentas de forma independiente, sin embargo, podemos deducir que es una cifra importante, viendo que la facturación de las empresas filiales de AECEMFO es de unos 175 millones de euros.
En lo que se refiere a sectores de actividad, son muy diversos. El que más peso específico tiene sigue siendo el sector servicios, pero tenemos mucha variedad: desde empresas especializadas en la digitalización de documentos y las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación, hasta empresas de sectores puramente industriales como pueda ser el del automóvil. Además, hay que destacar a Flisa como empresa líder del sector en lavandería industrial, la importancia de nuestras tiendas de Galenas, las empresas del ámbito textil y todas las que tienen que ver con los reciclados.
Los CEE de AECEMFO integran en sus plantillas a trabajadores con cualquier tipo de discapacidad (física, sensorial, discapacidad intelectual y enfermedad mental). ¿Cómo abordan esta integración? ¿Cuántos empleados tienen en la actualidad?
Si por algo se caracteriza la Fundación ONCE es por ofrecer oportunidades de empleo a personas con discapacidad, sea cual sea. Poblacionalmente hay un mayor número de personas con discapacidad física y esto es algo que, de alguna forma, se refleja también en nuestras empresas, donde el porcentaje de empleados con este tipo de discapacidad es del 50% del total. Otra parte muy importante es la discapacidad intelectual y el resto, sensorial.
Además, un objetivo estratégico de AECEMFO, que siguen sus empresas, es el de dar oportunidades de empleo aquellas personas con una discapacidad más severa, que por regla general, tienen mucha mayor dificultad en lo que se refiere a inserción laboral. En este sentido, tampoco podemos olvidarnos de las personas con multidiscapacidad, ni de las mujeres, que sufren una doble discriminación a la hora de encontrar empleo.
Somos conscientes de que estos colectivos tienen unas necesidades especiales que desde AECEMFO tratamos de atender ofreciéndoles un mayor apoyo.
Pero más que en el número, me gustaría incidir en la calidad de ese empleo. Desde el inicio de nuestra andadura, hemos dado mucha importancia a los procesos formativos, tanto de cuadros directivos como de empleados, que nos han servido, además de para dar oportunidad a aquellas personas con baja cualificación o mayores dificultades de aprendizaje, para integrar a personas con diversas discapacidades. Creo que este es un modelo exitoso, pero que aún nos queda mucho por desarrollar, porque podemos seguir creciendo.

EMPLEO Y CRISIS
Vivimos un momento delicado a nivel económico, con consecuencias en todos los ámbitos de la sociedad. ¿Ha afectado la crisis a las empresas vinculadas a su asociación?
No cabe duda de que la crisis ha afectado en gran medida al funcionamiento de los CEE, hay falta de liquidez financiera y retrasos enormes en los pagos de las subvenciones por parte de algunas comunidades autónomas. Pero además de todo eso, que es un aspecto coyuntural de la crisis, hay algo que, en mi opinión, tiene más importancia estratégica: este año, a través de decreto ley se derogaron las políticas activas de empleo dirigidas a las personas con discapacidad, y no tenemos un modelo claro.
Ahora el Gobierno no tiene tiempo de provocar ninguna reforma, porque el Parlamento finaliza sus sesiones y en consecuencia, el principal problema es saber qué va a ocurrir con esas políticas activas que se han derogado. Por eso el sector de la discapacidad en España, a través de FEACEM, y en otro nivel, el CERMI, está trabajando a marchas forzadas para que no haya un retroceso en el apoyo que ha recibido el empleo protegido en España, buscando, en todo caso, plantear una evolución positiva del modelo
En estos años de crisis donde ha habido una destrucción masiva del empleo, en el sector
de la discapacidad se ha registrado un aumento y es un síntoma de que las cosas se están haciendo bien. Lo que importa, y el que debe ser el objetivo final de asociaciones como la nuestra, es que las personas con discapacidad tengan oportunidades de empleo en el mercado en su conjunto. Dar una oportunidad de integración a una persona con discapacidad en alguna de nuestras empresas puede ser relativamente sencillo, y está bien, pero debemos conseguir que la tendencia sea que se incorpore el mayor número de personas al empleo ordinario, para que se produzca una normalización en el mercado de trabajo, de manera que las personas con discapacidad tengan las mismas oportunidades en cualquier sector.
¿Cómo le han plantado cara?
Con esfuerzo, imaginación, profesionalización pero sobre todo con ilusión. Hay que tener en cuenta que una cosa que nos caracteriza a las personas con discapacidad es que estamos acostumbrados a superar retos en nuestra vida diaria. Nos crecemos ante situaciones adversas, y en general, nuestra capacidad de entrega a un proyecto es enorme, más si este se pone en peligro.
Aquí se han conjugado los distintos factores de tal manera que a pesar de la crisis nuestro grupo ha crecido. Sus cifras de negocio son muy importantes y hemos destacado por una magnífica gestión y profesionalización de los centros, capeando la crisis con bastante solvencia. Desde fuera, desde las entidades financieras, se nos ve como un ejemplo a seguir, y eso es algo alentador, y un signo de que lo estamos haciendo bien.
Si tú cuidas la calidad de las personas que trabajan en tu proyecto, si no solo les ves como mano de obra sino que entiendes otras facetas de la persona; cuidas la conciliación, tienes en cuenta sus necesidades específicas y las adaptaciones que puedan necesitar para realizar su trabajo, provocas que la gente tenga alto compromiso con la empresa y haces que su rendimiento sea mayor.
Como ya ha comentado, en el sector ha aumentado el empleo a pesar de la crisis. De hecho, un estudio de CEPES revela que las empresas de economía social generaron un 5% más de empleos en 2010, lo que supone cerca de 10.000 nuevos puestos de trabajo, la mayoría para personas con discapacidad, ¿valoran las administraciones públicas la importancia que tienen estas empresas para la economía española y el empleo del colectivo?
Si se hacen caso de los pronunciamientos políticos debemos decir que sí, puesto que van en la línea de reconocer el esfuerzo que realizan las empresas de la economía social y nos valoran como un sector que crece y da oportunidades, y más en época de crisis. Es importante porque una de nuestras características es que no pensamos siempre en la reducción de costes, ni en el beneficio económico, sino que valoramos mucho el esfuerzo de todos los integrantes para poder salir de la crisis sin que nadie tenga que quedarse por el camino.
Para eso es necesario un valor de solidaridad mutua y también un valor de unidad de acción. Es necesario entender que no todo es el beneficio por el beneficio, porque a pesar de que sin beneficio económico las empresas no funcionan, hay que conjugarlo con la rentabilidad social, la creación de empleo y la solidaridad de todos sus miembros.
Eso sí, a pesar de que tenemos más peso en el PIB y cada vez se emplea a más personas, el apoyo que se reclama desde el conjunto del sector de la economía social a las administraciones aún no se ha dado plenamente. O dicho de otro modo, a pesar de que este apoyo ha ido evolucionando en una línea de mejora, los progresos que se han dado han sido muy limitados. Parece que cuesta convencerse de que el apoyo que se requiere y se solicita desde el sector de la discapacidad vale la pena, y es necesario para salir adelante.
En momentos como el actual, es fundamental para la viabilidad de las empresas del sector de la discapacidad hacer una apuesta firme por la innovación y los sectores emergentes, como son el medio ambiente o las nuevas tecnologías. En su caso nos encontramos con socios como Sertel o Fitex, que ofrecen servicios de ‘contact center’; Technosite que desarrolla proyectos de accesibilidad web o Ajardinamientos Nevada, Jardines y Parques de Andalucía y Reciclalia, todas ellas vinculadas con el medio ambiente. ¿Qué importancia le dan en AECEMFO a las actividades productivas de este tipo?
La evolución es algo innato a toda economía y, evidentemente, o evolucionas o te quedas atrás. Viendo la competencia, el mercado no te da oportunidades para dormirte. Pero no solo en esos sectores emergentes, sino que también hay que evolucionar en aquellos sectores que pueden resultar más tradicionales, como pueda ser la automoción, así, en las empresas de AECEMFO relacionadas con este sector ya se han implementado nuevas tecnologías.
Además es fundamental que aportemos valor añadido. Si no lo hacemos el mercado nos dejará fuera, porque nuestros competidores tienen todo y más. Además, con la llegada de la Europa de los 27, se están dando pasos agigantados hacia la integración económica europea y los países del este se convierten en competencia, porque ofrecen menores costes y mano de obra más barata. Esta es otra razón por la que debemos aportar valor diferencial, es nuestra forma de llegar al éxito. Por eso desde la empresa considerada más tradicional a la más novedosa tienen que estar a la vanguardia en nuevas tecnologías y tener en cuenta la incorporación de las mismas a todos los procesos, no solo en la producción de bienes y servicios, sino en la propia gestión económica de las empresas, donde son un elemento transversal.

Otro de los pilares fundamentales para afrontar una crisis es la formación y el reciclaje de los empleados, que favorece el tránsito entre empresas del mismo grupo a diferentes sectores de actividad. ¿Ofrecen algún programa o cursos de formación para sus trabajadores?
Nosotros no es que gestionemos la formación desde AECEMFO, sino que facilitamos jornadas o seminarios a los responsables de los CEE para que estén al día en las distintas materias. A nivel de gestión empresarial, Fundosa se ha erigido en una escuela de negocios viva que se ha preocupado por la formación de sus cuadros y ha permitido, a partir de esos cursos de formación y la práctica en el día a día de las empresas, formar a muchos de los actuales cuadros dirigentes del grupo, que ocupan cargos de gran responsabilidad.
Por otro lado, la oferta formativa que se lanza cada año a los trabajadores es muy amplia. No solamente en lo que es formación continua, que también, porque es fundamental mantener siempre actualizados, en la medida de lo posible, a los trabajadores, sino en la adquisición de nuevos conocimientos. Evidentemente, aquí la persona importa, cuidamos al empleado en su visión más integral, no solamente miramos su capacidad de producción. Por este motivo cuidamos mucho la oferta formativa desde FSC Inserta, la entidad de Fundación ONCE para la formación y el empleo de las personas con discapacidad y ya sea de forma territorializada o de forma central, le ofrecemos una continua oferta de formación, lo que permite que las personas con discapacidad de las empresas de AECEMFO estén más preparadas para atender las ofertas que reciban desde empresas del mercado ordinario. Precisamente en este ámbito se ha avanzado mucho, lo que es un gran paso hacia la normalización, que es el objetivo final que pretendemos conseguir desde AECEMFO.
Como se ha señalado anteriormente, para las empresas del sector es muy importante mantener una interlocución constante y fluida con las Administraciones Públicas. Al tratarse de una organización de ámbito nacional, ¿cómo gestionan este diálogo con las administraciones? ¿En qué punto se encuentra esta relación en la actualidad?
El diálogo es muy diverso. Nuestra asociación está en contacto permanente con las administraciones, pero se gestiona de forma distinta dependiendo del nivel de la misma. A nivel local, normalmente son los gestores de cada centro quienes se encargan de esta interlocución. Asimismo, hay otro nivel de diálogo, que ejerce la propia Fundosa desde su cabecera, y que se produce cuando son asuntos de mayor magnitud, cuando se habla de soluciones de grupo o cuando incumbe a sus responsables, ya sea con una administración local, autonómica o central.
El tercero de los niveles es la interlocución que podemos tener desde AECEMFO. Puesto que representamos a todos los CEE del Grupo ONCE, contamos con una legitimidad importante que viene dada por la cantidad de gente a la que damos respaldo. Además, en este nivel está FEACEM, que es la patronal específica de los Centros Especiales de Empleo de Iniciativa Social, representa a cientos de empresas y a miles de personas por lo que tiene un ascendiente muy importante y una interlocución directa con las Administraciones Públicas.
Y ya en la cúspide de todo está el CERMI, que hace suyas las propuestas que provengan de FEACEM y que son fruto de un consenso dentro del sector de los CEE. FEACEM tiene una participación directa en el CERMI, que lidera cualquier proceso de negociación política al más alto nivel.
Una de las principales quejas de los CEE es precisamente el retraso en el pago o la inexistencia, en algún caso, de subvenciones que les corresponden por derecho. Este hecho compromete la sostenibilidad del sector, ¿cómo abordan este problema desde AECEMFO?
Las soluciones, con imaginación y esfuerzo. A nivel de liquidez, el impago o el retraso tan prolongado del pago de unas subvenciones que nos corresponden por derecho origina muchas tensiones de tesorería, que, de no ser por la idiosincrasia de ONCE y su concepción grupal, habría varias empresas que hubiesen tenido que cerrar. Afortunadamente, cuando un grupo como ONCE te respalda, se va campeando el temporal como se puede.
El problema es que, en proporción, estamos hablando de muchísimo dinero. De un importe de tesorería muy grande, que afecta a muchos CEE. Desde AECEMFO estamos luchando para que la situación no se vuelva más crítica y que se realicen pagos periódicos por parte de las administraciones. Eso sí, también es cierto que no todas las Administraciones Públicas ni todas las autonomías funcionan igual, y hay algunas que están prácticamente al día con los pagos. Sin embargo, comunidades como Andalucía llevan unos retrasos tremendos. Aunque hay situaciones muy diversas, lo que sí es verdad es que si esto lo trasladamos al sector en su conjunto, hay muchas empresas que lo están pasando francamente mal, porque es una situación insostenible, incluso se están planteando el cierre.
Hay que tener en cuenta que el sector donde se concentra mayor número de CEE es el sector servicios, y si se analizan los periodos medios de pago por cada actividad, los servicios se cobran a meses vista. Por eso los CEE, muchas veces tienen que hacer malabarismos para pagar las nóminas, tirando de endeudamiento externo. Normalmente los centros se endeudan para poder seguir pagando las nóminas, no despedir a ningún trabajador y poder seguir prestando los servicios, porque si a la demora de los pagos de estos servicios le sumamos que no se están cobrando ayudas que nos corresponden, para el mantenimiento de los CEE o para las unidades de apoyo, la situación se agrava.
Si tú por un lado financias el pago de los servicios que se te adeudan, las nóminas de tus empleados, y el día a día, pero no recibes ni los pagos por los servicios, ni las prestaciones, se produce una situación de asfixia financiera, que no te deja otra posibilidad que presentar Expedientes de Regulación de Empleo o cerrar como se están planteando algunas empresas del sector.
Como he dicho anteriormente, en el caso de AECEMFO gracias a la profesionalidad, al esfuerzo, a una unidad de acción, y a la buena marcha económica de nuestras empresas hemos podido salir adelante. Lo que si advierto es que si crece el importe de las subvenciones no pagadas, llegará un momento, no muy lejano, que el sistema se vaya a pique. Esto es una de las claves, que, a nivel del sector en su conjunto, requiere más atención. No quiero dramatizar, pero sí es cierto que algunas empresas sí estarán en una situación límite.
FEACEM Y ESPECIFICACIÓN
Ustedes son socios fundacionales de FEACEM, patronal con gran solidez y representatividad en el ámbito empresarial de la discapacidad y que juega un papel clave como plataforma que aglutina al movimiento asociativo de los CEE y como interlocutor válido con las Administraciones Públicas. ¿Qué beneficios les reporta la pertenencia a esta federación?
El beneficio viene generado por lo que genera tener una unidad de acción, una interlocución única. Si todos nosotros, de forma aislada estuviésemos planteando las mismas reivindicaciones con las administraciones públicas, cada uno llegaría a acuerdos y conclusiones diferentes. En este caso, si quieres progresar, evolucionar, es básico ir todos a una.
El CERMI es algo que tiene muy claro desde que inició su singladura, ha visto los beneficios que ha aportado esta unidad de acción en el sector, lo quiere trasladar a cualquier faceta y aquí es donde aparece FEACEM.
FEACEM es un instrumento que se especializa en el empleo protegido, con vocación de representar a todo el sector en este país, por lo que se erige como interlocutor válido de todos nosotros. Con FEACEM, nuestra capacidad de negociación será mucho mayor de lo que sería por separado, pero, además, el hecho de pertenecer a una misma plataforma nos permite comparar experiencias y compartir conocimientos, lo que produce un enriquecimiento de todos los actores. En las reuniones con FEACEM, se exponen unos planteamientos, se ponen en común unas ideas y se plasman en unas fórmulas de consenso que han abierto el abanico general de la interlocución, gracias a la que se pueden conseguir beneficios para el sector en materia de empleo.
El presidente de AECEMFO, José Luis Martínez Donoso, ha señalado en múltiples ocasiones que el objetivo fundamental de la asociación es el de generar oportunidades de empleo estable y de calidad para las personas con discapacidad. ¿En qué medida cree que puede ayudar a lograrlo la puesta en marcha de la Especificación para la Gestión Ética y Profesionalizada de los CEE, desarrollada por FEACEM?
Es un tema en el que estamos todos tremendamente ilusionados. Precisamente este mes hemos realizado la primera jornada dirigida a consultores que van a prestar la asistencia técnica en los dos primeros casos de CEE que se quieren certificar, en la que yo estuve presente como gerente de AECEMFO y en representación de Fundación ONCE.
Lo que se plantea con esta especificación es que si queremos sobrevivir y en un futuro seguir siendo empresas competitivas y de éxito, tenemos que ir hacia una línea de mayor profesionalización en la gestión de los CEE. Esto, además, debe ser conjugado con una gestión ética y para ello esta herramienta va a ser un pilar básico.
Esto viene en relación con lo que comentaba anteriormente, que desde AECEMFO valoramos al trabajador en todas sus facetas, por eso la necesaria compatibilización de una gestión ética, de unos valores, con una gestión profesionalizada, que permita rentabilidad y un éxito a nivel empresarial que lleve a un crecimiento. La especificación es un gran proyecto, un proyecto de calidad y que va a tener un gran desarrollo en los próximos años.

Además, algunas empresas vinculadas a AECEMFO forman parte de los grupos de trabajo que han desarrollado dicha especificación y que en la actualidad están realizando una guía para facilitar su implementación. Desde AECEMFO, ¿qué pasos se están dando/qué medidas se están poniendo en marcha en ese sentido?
Hasta ahora se ha hecho un trabajo previo muy importante, con AENOR, con gente de FEACEM, con nuestra gente y estamos en el punto de partida para la materialización de un proyecto, como digo, ilusionante, por el que nos tenemos que felicitar todos y que supone una demostración de que el sector está vivo, es dinámico y siempre se trabaja con vistas a futuro.
Fue la fundación ONCE quien planteó la iniciativa, por nuestra idiosincrasia y nuestra forma de proceder tenemos muy claro que no podemos hacer nada sin una profesionalización en la gestión de las empresas, y éramos conscientes de que los CEE debían abandonar definitivamente esa imagen que se tenía de nosotros, desde la propia sociedad, como centros tutelados o casi de caridad, centros de asistencia, en vez de ser centros de trabajo normalizados. Esta imagen era incompatible con lo que son las exigencias de mercado. Además, tenemos condiciones objetivas que permiten una muy buena profesionalización. Como he señalado antes, una buena combinación de la vertiente ética y la profesional, lleva al éxito empresarial y lo hemos demostrado.
Con el lanzamiento de la Especificación, además, se va a ayudar a los centros más débiles para que den ese salto cualitativo necesario para ser competitivos. El esfuerzo futuro es que todos los proyectos empresariales del sector, sean fuertes.
¿Debería el Gobierno central ayudar a estas empresas en el camino de la innovación y competitividad?
Creo que sí. Hasta ahora hemos tenido una protección legal más vinculada al mantenimiento de puestos de trabajo, y la creación de nuevos proyectos o ampliación de los proyectos existentes, pero creo que la evolución futura pasa por ser más valientes, abordar otras iniciativas. Hacer un esfuerzo en innovación, en las nuevas tecnologías, en una serie de líneas estratégicas tenemos que ver de qué manera pueden ser mejor apoyadas, yo entiendo que ahí queda un frente importante y mucho trabajo por hacer. Hay objetivos estratégicos que tenemos que asimilar y compartir. Y que van a exigir soluciones innovadoras, en este caso por parte del Ejecutivo.
Algo consustancial a esto es que siempre tenemos que gestionar son los conflictos que surgen entre los intereses del sector y los de las administraciones. Quizá estas fricciones permitan el avance, porque a pesar de que los intereses son los mismos en la mayoría de los casos, varía la manera de entenderlos. En la actualidad, muchas veces, la interlocución que nos encontramos en las administraciones públicas no es la más adecuada porque existe un gran desconocimiento general, de información y de sensibilidad. Pienso que no es solo cuestión de la norma, sino de cómo aplicarla. Por eso desde AECEMFO pedimos al Gobierno y a las administraciones un esfuerzo importante en enseñar a quien tiene que aplicar la norma. Creo que sería bueno que se facilite algún tipo de formación para esos cuadros de la administración a quienes les toca gestionar nuestros temas. Así podríamos compartir de una forma más fácil y eficaz nuestras inquietudes del día a día. Porque ese día a día, esa práctica, es vital para que la ley pueda ser desplegada a todos sus efectos.
Para finalizar, ¿qué perspectivas de futuro tiene su organización?
Ya se han ido desgranando a lo largo de esta entrevista. Desde AECEMFO podemos ofrecer mayor capacidad de iniciativa, incluso ofrecer la colaboración de nuestros profesionales que puedan estar en mejores condiciones a la hora de abordar un proyecto. Defendemos a ultranza la unidad de acción, y le daremos a FEACEM el soporte que nosotros podamos y que ellos puedan necesitar.
Por último, me gustaría recalcar que estamos en un momento crítico y que tenemos que recabar la voluntad de muchas instancias, a nivel político e institucional, para que todo lo que lo que hemos conseguido durante todos estos años, no se venga abajo, sino que crezca y sea mejor, desde la perspectiva de que el objetivo último es conseguir una sociedad y un mercado de trabajo mucho más inclusivos.