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Federación Empresarial Española de Asociaciones de Centros Especiales de Empleo

09/07/2012

Boletín mensual

Reportaje

Los proyectos más innovadores reconocidos en la segunda categoría del Premio Integra BBVA

Antonio Sánchez de la Fuente

Además de la categoría principal, donde La Fageda ha recibido el galardón por su dilatada experiencia, el Premio Integra cuenta con una segunda categoría en la que el jurado, del que forma parte FEACEM, distingue iniciativas que destacan por su innovación, cuyo desarrollo no haya finalizado aún y puedan, por tanto, crecer y generar más empleo estable y de calidad para personas con discapacidad. En este reportaje se detallan los seis proyectos ganadores en esta segunda categoría, así como el impacto y la cohesión social y territorial que generan estas empresas con el desarrollo de su actividad.


TBC TALLER BAIX CAMP-ALIMENTOS PARA PERSONAS SIN RECURSOS

 

La entidad catalana Taller Baix Camp (TBC), vinculada a AFEM (socio de FEACEM), ha sido galardonada por su proyecto de recuperación de alimentos frescos para personas sin recursos, que decidieron poner en marcha porque vieron una necesidad del mercado no cubierta en este sector.

 

Su director gerente, Alexandre Martínez, afirma que recibir el premio supone no solo un espaldarazo al proyecto concreto, sino “un reconocimiento a una labor de más de 30 años de trabajo y dedicación de todos los que componemos TBC. Enfocamos nuestros esfuerzos  en conseguir una evolución constante a través de nuevos proyectos, por lo que es un impulso para seguir en esta línea”.

 

En este sentido, Martínez resalta la importancia de que una entidad como BBVA apueste por el empleo de las personas con discapacidad, buena muestra de ello es que el Premio Integra BBVA se ha convertido en un referente para el sector y agradece que la entidad financiera ponga a su disposición recursos para llevar a cabo la iniciativa.

 

En lo que se refiere al proyecto concreto, Martínez explica que se puso en marcha porque vieron que en los supermercados hay demasiados productos que no se aprovechan, ya sea porque son excedentes de producción o por estar muy próxima su fecha de caducidad. Así, estos alimentos podrán servir para satisfacer las necesidades básicas de personas en riesgo de exclusión social.

 

La iniciativa creará, tras su puesta en marcha, cinco puestos de trabajo. Pero en la entidad tarraconense indican que esperan ampliar el servicio más allá de la ciudad de Reus, lo que permitirá contratar a otros 10 empleados con discapacidad. Según las estimaciones de la empresa catalana, podrán ser beneficiarias del proyecto cerca de 1.340 personas.

 

“En Taller Baix Camp creemos firmemente en la innovación”, destaca Alexandre Martínez. Para este CEE, innovar es la forma de hacer compatibles las necesidades de su entorno con los recursos de que dispone y con la capacidad que poseen para “generar inteligencia” y así satisfacer demandas.

 

 

Son conscientes de que su empresa está inmersa en un mercado abierto y por tanto sujeta a los mismos requisitos que cualquier otra que desee generar riqueza y bienestar para su entorno, por lo que consideran fundamental la innovación y ponen al alcance los medios necesarios para que las personas que trabajan en la organización aporten sus ideas y mejoren así los proyectos.

 

Desde TBC reconocen que, en estos momentos de crisis, encontrar financiación ha sido complicado, pero siempre lo es menos si se trata de una iniciativa “consistente y viable” y afirman que llegará casi en su totalidad del convenio con el Ayuntamiento de Reus. Pero este proyecto se fundamenta sobre dos pilares, más allá de la imprescindible viabilidad económica, que son la generación de valor y la continuidad en el tiempo.

 

Cuando se le pregunta por el impacto que podrá generar este proyecto, Alexandre Martínez subraya el hecho de que se van a crear cinco nuevos empleos para personas con discapacidad intelectual, “que no es poco”. Pero además, valora que la empresa introduce en el proceso de recuperación de alimentos el concepto de ‘sostenibilidad ambiental’, al recuperar una parte de los mismos para volver a introducirlos en la cadena de valor alimentaria; además ayuda a cubrir una necesidad ofreciendo a las personas que lo necesitan un producto alimentario en perfecto estado que inicialmente se había desechado.

 

Por último, ante la pregunta sobre la importancia que tiene su labor, tanto social como empresarial, el director gerente de Taller Baix Camp expresa una reflexión en forma de pregunta: ¿Qué sucedería si no existiese un Centro Especial de Empleo como Taller Baix Camp en la comarca? La respuesta, desde un punto de vista generador de riqueza económica, personal o de autoestima, es clara.

 

 

ATADES HUESCA-HOSPEDERÍA ARGUIS

 

ATADES Huesca es una asociación que nació en 1964 por inquietud de una serie de padres preocupados por el futuro de sus hijos con discapacidad intelectual. En la actualidad cuentan con un CEE que realiza actividades de jardinería y limpieza, además de varios centros asistenciales que prestan una atención integral a personas con discapacidad de Huesca y su provincia.

 

La entidad ha sido reconocida en el Premio Integra por el proyecto de la Hospedería Arguis, un antiguo alojamiento, cedido por el Gobierno de Aragón, que ATADES se va a encargar de rehabilitar y convertir en un CEE. Esto forma parte de un proyecto más amplio, que, junto con las instalaciones del complejo turístico de Martillué,-que pronto va a obtener la calificación de CEE- completará la oferta turística y de actividades de ocio que tiene la asociación.

 

Pero además, según comenta José Luis Laguna, gerente de la entidad oscense, se trata de que dicha hospedería “no se quede solo en la gestión del lugar como CEE, sino que pueda servir como centro de formación para nuestros trabajadores, para que las personas con discapacidad puedan integrarse después en el mundo laboral”.

 

Así, esperan que entre 10 y 15 personas con discapacidad se beneficien anualmente de este proyecto, realizando los cursos de formación, para luego ser contratados. La ventaja del mismo es que los alumnos podrán residir en la hospedería y no tendrán dificultades de transporte y acceso.

 

Para Laguna, el respaldo de una entidad tan importante como BBVA supone “un estímulo increíble para seguir adelante con la creación de empleo de calidad para personas con discapacidad, más aún en estos tiempos tan difíciles”, así como un reconocimiento a su labor ininterrumpida de más de 30 años en favor de los colectivos más vulnerables.

 

 


En ATADES están orgullosos de haber recibido este reconocimiento a nivel nacional y destacan la implicación de la entidad bancaria y su apuesta por la total integración sociolaboral de las personas con discapacidad con iniciativas como el propio Premio Integra, Territorios Solidarios o el Premio DICE BBVA, “de las cuales también hemos formado parte”, subraya Laguna.

 

La categoría ‘B’ del Premio Integra reconoce la innovación, un factor presente en ATADES desde los inicios de su actividad empresarial. Buena prueba de ello es que en su seno nació el Foro de Innovación Social, un grupo de trabajo formado por gestores de diversas entidades relacionadas con la discapacidad que se reúnen para compartir proyectos y trabajar por la innovación en el ámbito de la discapacidad. “Este proyecto a nivel nacional fue un éxito y lo sigue siendo hoy en día”, asegura José Luis Laguna.

 

El respeto medioambiental también es muy importante en esta empresa, que utiliza materiales no nocivos, tanto en las actividades de jardinería como de limpieza. Además, tienen previsto poner en marcha un vino ecológico con un sello de calidad, que reforzará la idea de eficiencia ecológica que sostienen en la asociación.

 

Uno de los puntos clave de la entidad oscense es su impacto territorial, porque tiene 6 centros, entre asistenciales y CEE, repartidos por una provincia con una gran dispersión poblacional, como es Huesca.

“Independientemente de los beneficios económicos, nuestra apuesta es por el desarrollo territorial y por llegar allá donde han sido necesarios los servicios, aunque sea en comarcas como la del Sobrarbe, donde solo residen 6.000 personas, algo que muestra tanto el carácter innovador como el impacto que generamos”, afirman.

 

A nivel empresarial son generadores de impacto porque entre CEE y servicios asistenciales cuentan con 300 trabajadores y prestan servicio a más de 400 personas en una provincia que no llega a los 300.000 habitantes. Además, consideran muy importante su introducción en el mundo del turismo y las actividades de ocio para personas con discapacidad con la hospedería Arguis y el complejo Martillué, porque “son muy pocas las empresas que ofrecen estos servicios”.

 

Además, otro de los valores añadidos de esta empresa es que una gran cantidad de empleados son mujeres, que sufren una mayor discriminación y para quienes, al encontrarse en un entorno rural, su inclusión laboral siempre es mucho más difícil.

 

A modo de conclusión, el gerente de ATADES Huesca concibe como el pilar básico la generación de puestos de trabajo para aquellas personas con discapacidad que tienen mayores dificultades de inserción: “En un momento de crisis en el que todas las empresas destruyen empleo, nosotros hemos creado 20 puestos de trabajo en 2011, y creo que este es nuestro mayor activo; lo que nos convierte en un referente y denota el impacto que tiene nuestra empresa y lo que supone a nivel económico y social una entidad de esta naturaleza en una provincia pequeña como Huesca”.

 

CEE DÉDALO-ELABORACIÓN DE TEXTILES CON MATERIAL RECICLADO
 
Dédalo es un pequeño CEE que desarrolla sus actividades en la provincia de Badajoz. En la actualidad cuenta con 10 empleados, de los cuales 8 tienen discapacidad. Esta empresa se puso en marcha como un recurso laboral más para promover el empleo de las personas con trastorno mental grave.

 

Han recibido el Premio Integra por la puesta en marcha de una marca artesanal de productos textiles, que elabora prendas de vestir y complementos de forma artesanal a partir de material reciclado.

 

Después de su experiencia en el mundo de la moda, donde comenzaron con una tienda en la que realizaban arreglos tanto para clientes particulares como para tiendas, entre las que se incluían marcas de primera línea internacional. Hace dos años introdujeron una actividad paralela, consistente en la prestación de servicio a establecimientos que necesiten más personal en campañas puntuales o en temporadas altas de trabajo, a través de la modalidad de empleo con apoyo.

 

Además de todo esto, han puesto en marcha la línea de negocio de los productos realizados con material reciclado, porque, como explica su directora Aida Pérez, “aúna la inserción laboral de nuestro colectivo con nuestro compromiso con el medio ambiente”.

 

Los objetivos del proyecto son diseñar y ejecutar estrategias para la transformación de material de desecho en objetos artesanales, estimular la creatividad de personas con enfermedad mental y establecer canales diversos de comercialización de sus productos. Asimismo, esperan aprovechar las potencialidades de la globalización que brinda Internet y gracias a la posibilidad de comprar en la web, captar a un número importante de nuevos clientes.

 

Para Aída Pérez, la innovación es una base fundamental para la sostenibilidad de su CEE, puesto que son una entidad pequeña sin demasiada posibilidad de obtención de recursos, por lo que “debemos ser una empresa en continuo aprendizaje y evolución porque eso es lo que nos llevará a la consecución y el mantenimiento de nuestros objetivos”.

 

Por eso, dentro de sus posibilidades, han apostado por el reciclaje y la eficiencia ecológica en sus materiales y procedimientos, algo que les da un valor añadido frente a los competidores a nivel empresarial, más allá de la labor social y de inserción laboral que realizan por su condición de CEE.

 

Los beneficiarios de este proyecto serán, en su mayoría, los usuarios del Centro de Rehabilitación para personas con enfermedad mental de la Fundación Sorapán de Rieros, promotora de CEE Dédalo, que atiende anualmente a cerca de 50 personas al año. “Estas personas serán quienes inicien las acciones formativas y quienes posteriormente podrán ser contratados como empleados”.

 

 

 

Además, la gerente del CEE (vinculado a ADECEM) subraya que “el que una gran entidad como BBVA nos haya seleccionado, supone para nosotros un gran honor, un orgullo pero a la vez una gran responsabilidad”, e incide en que la apuesta de la entidad financiera es el reflejo de una filosofía de solidaridad centrada en el futuro, al promover la actualización y puesta al día de entidades del tercer sector y de las empresas de empleo protegido.

 

Por otro lado, además de la repercusión en el factor medioambiental, Aida Pérez cree que la reutilización de materiales abarata costes y selecciona a clientes concienciados con el entorno, que colaboran comprando sus productos.

 

Cuando se le pregunta por ese valor añadido que generan, Pérez subraya los conceptos de concienciación y respeto al medio ambiente que lleva intrínsecos el proyecto. “Nos permite a nosotros y a nuestros clientes colaborar a crear una sociedad más concienciada, justa y responsable con los demás y con nuestro entorno”, indica. 


 
Por último, la gerente de Dédalo sostiene que la percepción que se tiene de su labor es muy positiva y subraya que la importancia de la misma es que ayuda a cambiar la visión que se tiene de las personas con enfermedad mental. Con el acceso al empleo, se convierten en personas activas que desempeñan un trabajo, reciben retribución, por lo que su dependencia es menor, se relacionan de forma normalizada con compañeros y clientes y así se convierten en personas plenamente desarrolladas. “Esa es la clave para la inclusión real”, concluye.

 

VIVER BELL LLOC-LA TAVELLA

 

Viver Bell Lloc es una entidad catalana que desarrolla su actividad en Cardedeu (Barcelona). Reciben este galardón de los Premios Integra por su proyecto ‘La Tavella’ con el que distribuyen frutas y verduras ecológicas.


Viver Bell Lloc nació en 1982, como empeño de un grupo de padres de chicos con discapacidad que esperaban ofrecerles una salida laboral tras acabar su formación en jardinería. Por eso se especializaron en labores de viverismo. En la actualidad componen su plantilla alrededor de 110 personas, 97 de las cuales desempeñan su labor en el CEE. De estas 97, 77 tienen discapacidad intelectual o enfermedad mental severa.


La entidad, que está vinculada a AFEM, tiene un impacto económico importante en su comarca, con un volumen de facturación cercano al millón y medio de euros para este ejercicio.


Según afirma el gerente de la entidad, Carlos Sopeña, este premio “supone un reconocimiento al trabajo que venimos realizando en 2007, un apoyo estratégico de cara a la generación de empleo de personas con discapacidad y para nuestras expectativas de crecimiento”.   


“El hecho de tener el respaldo de una entidad como BBVA permite consolidar nuestro trabajo, así como el Proyecto de Agricultura Ecológica ‘La Tavella’. Además, tuvimos la oportunidad de participar en el Proyecto ‘Momentum’, que también pusieron en marcha BBVA y ESADE”, subraya Sopeña. Además, la dotación económica les permitirá realizar una inversión en el acondicionamiento, manipulación y gestión de sus instalaciones.


En cuanto al proyecto en sí, ‘La Tavella’ es una iniciativa de creación de empleo para personas con discapacidad intelectual y trastorno mental severo mediante la producción, distribución y comercialización al cliente final de fruta y verdura ecológica.

 

Este proyecto fomenta la recuperación de la agricultura tradicional y de espacios naturales, la potenciación de una red de productores de proximidad, fundamentalmente empresas de la economía social, con los que se mantienen compromisos de compra garantizando precios estables, y un sistema de distribución en colaboración con 200 establecimientos de herbodietética de toda Cataluña.


‘La Tavella’ pretende fomentar entre sus clientes, proveedores y trabajadores los valores de solidaridad, compromiso y honestidad, y una cultura de alimentación saludable y con compromiso social y con el medio ambiente.


Para Carlos Sopeña, “la innovación es una línea de actuación imprescindible para generar ocupación”. “Hemos de pensar continuamente cómo generamos valor y nos diferenciamos aportando servicios de calidad”.

 

 


En cuanto a la financiación, desde Viver Bell Lloc creen que lo importante es tener modelos de negocio que se ajusten a las necesidades del mercado y que sean capaces de generar ocupación sostenible. Esto lo han aprendido “a base de equivocarnos mucho”, afirma Sopeña, pero la participación en el Momentum Project, les sirvió para reorientar el proyecto a las necesidades del cliente y elaborar un plan de negocio y aumentar sus ventas por internet y una apuesta continuada por la satisfacción.


A pesar de vivir momentos de dificultad económica, “como nuestro proyecto es viable, sostenible y realista, no estamos teniendo demasiados problemas para conseguir financiación”, sostiene el gerente de Viver Bell Lloc.


El proyecto parte de unas líneas que se definen como agricultura ecológica con compromiso social y gracias a ellas se han medido unos indicadores de impacto que arrojan que se beneficia de forma directa a 10 personas con discapacidad en lo que se refiere a creación de empleo, 9 con un alto grado de satisfacción personal y 7 han conseguido autonomía personal.    


Además, ese impacto empresarial se observa en el volumen de clientes que suman más de 500 y 100 organizaciones en la cadena de valor. Esto se traduce además en las redes sociales donde cuentan con más de 1.200 seguidores y son un ejemplo del buen uso de las TIC.


En cuanto al impacto ecológico, desde Viver Bell Lloc destacan la recuperación de espacios naturales para el cultivo ecológico, la recuperación de antiguas fincas agrícolas, de la agricultura tradicional.

 

Además, con proyectos como este también se activa el fomento de la economía de proximidad y se busca una cultura saludable. Por estos motivos “pensamos que nuestra generación de riqueza es muy importante, tanto para las personas como para el territorio”, indica.

 

“Partimos de una actividad que se desarrolla en un entorno rural, que estamos demostrando que es sostenible y que ayuda a mantener una actividad económica en territorios donde en los últimos años se ha perdido la mayor parte de la misma. La actividad de la agricultura ecológica que nosotros practicamos promueve una agricultura de proximidad que permite el desarrollo económico de nuestro territorio”, sostiene.


 

Para finalizar, al ser cuestionado por la importancia de su labor y la percepción social que se tiene de la misma, Carlos Sopeña afirma que “crreemos que es especialmente relevante en nuestro territorio que entidades como la nuestra sea capaz de hacer proyectos sostenibles y que ayudan a desarrollar la economía de estos territorios. Pensamos que somos un ejemplo de cómo se pueden hacer las cosas”.

 

FUNDACIÓN INTRAS-LOCOS POR LA BICI


La Fundación INTRAS nació en 1994, para dar solución a las necesidades que un grupo de psiquiatras veían en sus pacientes con enfermedad mental grave, principalmente esquizofrenia.

 


En la actualidad son 20 los trabajadores de su CEE, en el que destacan varias líneas de negocio como hostelería, jardinería, mantenimiento y limpieza de ayuntamientos y mobiliario urbano, además de una línea de artes gráficas y el proyecto ‘Locos por la bici’, por el que han recibido el galardón.

 

 

Para esta entidad zamorana, el premio Integra BBVA supone un espaldarazo muy importante, “no solo en recursos sino en reconocimiento” por tratarse de BBVA, una entidad respetada a nivel internacional y de reconocido prestigio. Además, “es una ilusión de equipo de trabajo, cuyo esfuerzo se ve recompensado”, indica su gerente Pablo Gómez.

 


Además, Gómez resalta la importancia de la apuesta clara del BBVA por el apoyo al sector social; dentro de éste a la discapacidad y específicamente al empleo. “Esto es un acierto, porque el empleo es la locomotora de toda la integración y la inclusión, especialmente en las personas con enfermedad mental, que son las de más difícil empleabilidad. Si no hay empleo, es mucho más difícil la recuperación”, sostiene. En este sentido, cree que es fundamental que dicha apuesta se haya realizado apoyándose en FEACEM, debido a que los beneficiados son los CEE de Iniciativa Social, “que promueven la creación de empleo de calidad para aquellos colectivos más vulnerables”.


El proyecto ‘Locos por la bici’ consiste en un servicio de reparación y venta de bicicletas similar al que ya existe en otras ciudades, como Madrid, Barcelona o Sevilla, que gestionarán los empleados del CEE de la Fundación. Esto les permitirá mantener los puestos de trabajo actuales y crecer, al abrir una nueva línea de reparación de bicicletas eléctricas.


Desde la Fundación INTRAS están agradecidos al Ayuntamiento de Zamora porque el servicio municipal de bicicletas va a ser uno de los clientes principales y porque ha sido facilitador del proyecto.

 


Uno de los parámetros más
 importantes para un CEE es la innovación y es algo que tienen muy claro en la Fundación INTRAS, porque su propio nacimiento fue para mejorar la vida de personas con enfermedad mental a través del desarrollo de un software informático de entrenamiento cognitivo, un concepto de I+D+i, en el que fueron pioneros.

 

 


En el capítulo del impacto, el primero se genera entre los propios empleados, que a la vez son pacientes, porque observan su evolución y acceden a un empleo que les proporciona recursos económicos y por tanto autonomía. “Cuando se ve empleo y proyectos de este tipo, y más en tiempos de crisis, se abre una puerta a las oportunidades”, indican desde la Fundación.

 


También hay que destacar el impacto en la cohesión territorial. “Nosotros estamos en una zona muy rural y con muy poco desarrollo industrial y socioeconómico y este tipo de proyectos nos permiten acercarnos al medio rural en otras formas que vienen a suplir la falta de infraestructuras y transportes que hay en municipios con esta demografía”, apunta el gerente de INTRAS.

 


En este sentido, uno de los problemas de este territorio es que “se van quedando los municipios vacíos, puesto que los servicios están en cabeceras de comarca y las comunicaciones aún son insuficientes” y con estas oportunidades de empleo “fijas población”.

 


El último de los impactos que destacan en la entidad zamorana es el ecológico, para el que adquirieron un compromiso con tres vertientes: concienciación y educación a los usuarios y empleados; ahorro y eficiencia energética en su propia gestión y servicios y traslado de estas máximas a las empresas con las que trabajan.

 


Además, califican de “vital” que toda la concienciación medioambiental se tenga en cuenta en las líneas de empleo y una muestra palpable de ello es que una de las divisiones del proyecto ‘Locos por la bici’ es de préstamo y alquiler de bicicletas eléctricas.

 


A modo de conclusión final cabe destacar que la labor que realiza la Fundación INTRAS es fundamental y así se percibe en el entorno más cercano y fuera del mismo, puesto que con el desarrollo de su actividad han conseguido cambiar la percepción de la enfermedad mental y borrar el estigma. Como apunta Pablo Gómez, “hemos logrado que no solo se les vea como enfermos, sino como personas. Como un colectivo con unas necesidades de interacción social al que si se le dan las herramientas adecuadas, puede recuperarse y eso era algo impensable hace tan solo diez años”.

 


ALBACETE DE RECUPERACIÓN - RECICLADO Y RECUPERACIÓN DE APARATOS ELÉCTRICOS

 

Albacete de Recuperación es un CEE vinculado a AECEMCO y perteneciente al Grupo AMIAB que nació en 2009 cuando, debido a la crisis, decidieron buscar nuevos nichos de mercado para la generación de empleo para personas con discapacidad. Este año ha obtenido el reconocimiento en los Premios Integra por su línea de negocio relacionada con el reciclado de electrodomésticos y aparatos eléctricos y electrónicos (RAEEs).


En la actualidad, cuentan con una plantilla de 15 personas, de las que un 93% tiene alguna discapacidad, ya sea sensorial, física o intelectual.


En lo que respecta al proyecto, en esta entidad vieron que el sector del reciclaje era interesante, que apostaba por la innovación y decidieron ponerlo en marcha; básicamente sobre la gestión de dos residuos principales: por un lado, el reciclado y conversión de aceites de uso doméstico, a través de la gestión de contenedores en los distintos municipios depositando aceite usado y por el otro, la línea de reciclado de aparatos eléctricos y electrónicos RAEEs. Este es un proyecto pionero a nivel autonómico, no solo en el ámbito de los CEE, puesto que son la primera empresa que se dedica a esta actividad en Castilla-La Mancha.


Para el reciclado y la valorización de estos aparatos, han puesto en marcha una línea específica de triturado de materiales que permitirá recibir los residuos, descontaminarlos y vender los materiales a consumidores finales o a otras empresas, que puedan reintegrarlos en la cadena de valor. Para ello, la planta está homologada y auditada por el Sistema Europeo de Gestión SIG ERT (European Recycling Platform) y están dentro de su red de recogida a nivel nacional, gestionando los residuos de Castilla-La Mancha, Madrid y parte de Levante.


Para el director general de la entidad, Pedro Sáez, recibir el galardón es “un espaldarazo fundamental, porque la consolidación del Premio Integra es cada vez mayor, así como el nivel de los proyectos” indica. En la entidad manchega ven el respaldo de BBVA como impagable y subrayan que su apuesta por el empleo de las personas con discapacidad “no tiene parangón”, considerando fundamental que se haya impulsado la innovación dentro del sector de los CEE. Asimismo, agradecen el rigor y la seriedad de la entidad bancaria en el análisis de las candidaturas y su viabilidad, lo que permite que el efecto final sea muy positivo y eso redunde en todo el sector de la discapacidad.


A nivel económico, la ayuda de 50.000 euros va a suponer “dar un paso mayor en nuestra especialización, va a permitir la viabilidad del centro, la contratación de 5 personas y el beneficio indirecto de las 15 que ya trabajan con nosotros”, comenta Sáez. En este sentido, cree que a pesar de que conseguir financiación para poner en marcha un proyecto “nunca es fácil”, los 25 años de historia de AMIAB, su solvencia y su imagen, les han ayudado a ponerlo en marcha.


La innovación es un pilar básico en esta empresa, palpable en todos los ámbitos de la misma. En Albacete de Recuperación se vive dicha innovación como un proceso de mejora continua, de nuevos procesos de trabajo, de inclusión de nueva maquinaria para mejorar la eficiencia y la calidad de su proceso productivo. Pero aquí no se entiende la innovación solo por la rentabilidad, sino también como una herramienta para la mejora de la calidad de los puestos de trabajo y su adaptación para trabajadores con distintos tipos de discapacidad.

 “Tenemos un departamento que trabaja en esta línea porque creemos que innovar en nuestros procesos es necesario para ser competitivos en un mercado ordinario y conjugarlo con la vertiente social”.

 

 


Además de la creación de empleo y la igualdad de oportunidades para los más vulnerables, Pedro Sáez pone de manifiesto la importancia de proyectar una imagen profesionalizada, lejos de la típica y estereotipada cercana a la “caridad social”. Para el director general de Albacete de Recuperación, “debemos poner en valor nuestra visión empresarial y destacar que formamos parte de una entidad que lleva funcionando 25 años como es AMIAB; que gestiona 14 millones de euros; que está arraigada en el tejido empresarial; que da empleo a 800 personas y que ha sido la primera planta en la región en homologarse para recoger residuos eléctricos y electrónicos”, indica.


Por eso en la entidad albaceteña piensan que el aspecto social, que es la razón de ser, no debe dejar en segundo plano la profesionalización, la creación de riqueza y eficiencia, que es lo realmente importante en el mundo empresarial.


Además de la innovación, otro de los factores que se tienen en cuenta en Albacete de Recuperación es la eficiencia ecológica en los procesos y actividades. La línea por la que han recibido el Premio Integra BBVA se basa en la sostenibilidad, debido a que se reutilizan y descontaminan materiales que serían muy nocivos para el planeta si no se realizase esta labor. Con arreglo a esta actividad están acreditados con la norma ISO 14001 medioambiental. “Donde antes había un residuo contaminante, ahora hay una actividad social y duradera, respetuosa con el medio ambiente”, resalta.


Además de innovación y eficiencia ecológica, Albacete de Recuperación es una empresa que genera una riqueza y una actividad muy beneficiosa para el área geográfica en la que se encuentran. En su caso, la actividad no se deslocaliza, no se desplaza y eso es algo que se valora a nivel institucional y les convierte en una referencia en el empleo en Castilla-La Mancha en estos momentos.


Por último, Pedro Sáez subraya que lo bueno de proyectos como el suyo y de las entidades sin ánimo de lucro es que las iniciativas son extrapolables a CEE de otras provincias, gracias a la colaboración, las sinergias y la transferencia de conocimientos.

 

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